
Ayer tiré y guardé el último paquete de tabaco. Tiré el último que me fumé y guardé el último que me compré o mejor dicho que me regalaron. Fue medio juego y medio en broma, una forma de animarme a llevar adelante las cosas. Cuando me ofreció el paquete de tabaco light dije "No, gracias, no voy a fumar más". Me miró con cara escéptica y a la vez me dijo "Cógelo, por si te apetece alguno". "De acuerdo, lo guardaré en un cajón y cada vez que lo vea, me estaré reafirmando en mi decisión de no fumar" respondí. Lo cogí, en parte porque no quise volver a rechazarle el detalle que tuvo conmigo, pero también por si me arrepentía, y necesitaba tener un cigarrillo cerca.
He sido fumadora, y también exfumadora. En una ocasión dejé de fumar durante siete años. Y después de volver a fumar tres, lo volví a dejar durante otros tres años y medio. Estaba tan segura de no querer seguir fumando y de encontrarme tan bien sin hacerlo que me atreví a decir "Creo que no volveré a fumar nunca más" eso fue un mes antes de recaer... Una frase que, a pesar de estar dicha con mucha decisión, transmitía duda sobre mi fuerza de voluntad y miedo de saberse ante el gran rival que siempre asoma, aunque hayan pasado años, tentando desde el inconsciente de uno mismo. Ya hace cinco meses que volví a fumar, de manera compulsiva además, y me había propuesto que no llegasen a ser seis los meses de recaída.
Así que, lo contado sucede, curiosamente el 28.09.08 y estoy a un día de conseguir mi objetivo. Me creé mucha presión al decirlo así y, más, sabiendo que nunca he conseguido dejar de fumar teniendo tabaco cerca. La cuestión es, que, dicho lo dicho, tengo que seguir con mi postura de no fumar desde ya. Ayer fue relativamente fácil, ya que estaba saturada de tabaco, hoy no sé si podré resistir que la tentación viva aquí, en un cajón, conmigo...






